El 4 de febrero de 2010 el Departamento de Hacienda Pública firmó un nuevo tratado de impuesto sobre la renta con Chile que marcará un hito para ambos países. El tratado aún no ha sido ratificado, pero de ser aprobado por el senado de EE.UU. se convertirá en el primer tratado de impuesto sobre la renta entre EE.UU. y Chile, y tan solo el segundo tratado de impuesto sobre la renta entre EE.UU. y otro país sudamericano (El 1999 se firmó un tratado con Venezuela).
 

El tratado propuesto entre EE.UU. y Chile brindaría cierto grado de certeza a los inversionistas transfronterizos, tanto estadounidenses como chilenos, al tiempo que facilitaría menores tasas de retención en pagos transfronterizos de dividendos, intereses y regalías. La tasa actual es generalmente de 30% por cantidad bruta de pagos originados en EE.UU. conforme a la ley doméstica aplicable de EE.UU. 

La tasa máxima de retención por dividendos generalmente sería de 15%, reduciéndose al 5% cuando el beneficiario del dividendo fuera una empresa con control de al menos 10% del poder de voto de la empresa que paga el dividendo. Adicionalmente, los dividendos pagados a fondos de pensión quedarían exentos de retención de impuestos.

Los pagos de intereses quedarían sujetos a una retención de impuestos no mayor al 4% al efectuar el pago en ciertas instituciones financieras o compañías aseguradoras, o a empresas que vendan maquinaria o equipo, siempre que el interés se pague en relación con la venta a crédito de dicha maquinaria o equipo. En todos los demás casos, la tasa máxima de retención será de 15% por un período de cinco años a partir de la fecha de entrada en vigor de las disposiciones de retención de intereses, y después de ello bajará al 10%.

Los pagos de regalías quedarían sujetos a una retención de impuestos no mayor al 2%, si los pagos se hicieran para el uso o derecho de uso de equipo industrial, comercial o científico (quedando excluidos los barcos, aeronaves o contenedores). Una tasa de retención máxima del 10% aplicaría a pagos por el uso, o derecho de uso, de cualquier derecho de autor, patente y demás propiedad de naturaleza intangible.

El nuevo tratado de impuestos contiene otras disposiciones significativas, incluyendo reglas para determinar cuándo un individuo o una empresa de un país es sujeto de impuestos por actividades comerciales en el otro país, así como reglas para aumentar la movilidad de mano de obra al coordinar los aspectos fiscales de los sistemas de pensiones estadounidenses y chilenos. Cabe notar que el artículo de establecimiento permanente (“PE” por sus siglas en inglés) contiene una disposición de “servicios PE” bajo la cual se considerará que un PE surgirá si una empresa presta servicios en el otro país por un período superior a 183 días agregados. Por política, EE.UU. generalmente se ha opuesto a que las cláusulas PE sean aplicables a los servicios, pero para algunos tratados ha hecho excepciones.

De ser ratificado, las disposiciones de retención del tratado entrarían en vigor para cantidades pagadas o acreditadas a partir del primer día del segundo mes de la fecha en que el tratado entre en vigor. El resto de las disposiciones entrarían en vigor en el mes de enero siguiente a la fecha en que el tratado entre en vigor.

Las empresas e individuos residentes en los EE.UU. o Chile con inversiones o con operaciones comerciales en el otro país, pudiesen reconsiderar su planeación fiscal a la luz de las disposiciones contenidas en este nuevo tratado.

Para mayores informes, llame a Keith Gercken al (415) 774 -3207 ó Dawn Mayer al (415) 774-2941.