La crisis económica mundial que actualmente atravesamos ha producido una ola reciente de complejas acciones legales por insolvencia en jurisdicciones de todas partes del mundo. Si se suma a esto la cada vez más común naturaleza global de las empresas y de la economía, se produce como resultado una situación en la que un deudor sujeto a una acción legal por insolvencia en una jurisdicción probablemente posea bienes y operaciones en varias otras jurisdicciones soberanas. Manejar la interrelación existente entre acciones judiciales multijurisdiccionales y simultáneas que involucran al mismo deudor o deudores afiliados ha sido un desafío para los sistemas judiciales, deudores y acreedores por igual desde el surgimiento de la economía global. A medida que los economistas advierten sobre los riesgos y las preocupaciones permanentes respecto del panorama económico global[1], el régimen establecido de acuerdo con el Capítulo 15 del Código de Quiebra de los Estados Unidos (Casos complementarios y otros transnacionales)[2] adquiere cada vez más relevancia para los acreedores y deudores, tanto dentro como fuera de los EE. UU. El presente artículo ofrece un breve panorama general del Capítulo 15 y de algunos temas de relevancia para los interesados en acciones legales transnacionales por insolvencia.
 

Los orígenes y el objeto del Capítulo 15

El Capítulo 15 se incorporó en el Código de Quiebra de los EE. UU. (el “Código”) en virtud de la Ley de Prevención de Abuso de Quiebra y Protección al Consumidor (Bankruptcy Abuse Prevention and Consumer Protection Act) de 2005. Comprende los principios de la Ley Modelo sobre Insolvencia Transnacional que fue promulgada por la Comisión de las Naciones Unidas para la Ley de Comercio Internacional en 1997 (la "Ley Modelo") y se adoptó para sustituir al Artículo 304 del Código.

El Capítulo 15 prevé la coordinación de acciones legales simultáneas por quiebra y reorganización en jurisdicciones de los EE. UU. y del extranjero mediante el establecimiento de pautas para los representantes de deudores y acreedores extranjeros que buscan obtener acceso a los juzgados de los EE. UU. y el reconocimiento por parte de éstos de las acciones legales iniciadas en el extranjero.[3] Específicamente, el objeto del Capítulo 15 consiste en incorporar la Ley Modelo con el fin de (1) promover la cooperación entre los juzgados de los EE. UU., fideicomisarios, deudores, examinadores y demás interesados y los juzgados y demás autoridades competentes de países extranjeros que participan en casos transnacionales de insolvencia; (2) establecer una mayor certeza jurídica para el comercio y la inversión; (3) brindar un marco regulatorio para la administración equitativa y eficiente de la insolvencia transnacional que proteja los derechos de todos los acreedores y demás entidades interesadas, incluyendo al deudor; (4) brindar protección y un mayor valor a los bienes del deudor; y (5) facilitar el rescate de empresas con dificultades económicas y así proteger las inversiones y preservar el empleo.[4] 

De esta forma, los deudores extranjeros que buscan evitar que el litigio se lleve a cabo en los juzgados de los EE. UU., ya que dicho litigio interferiría con las acciones legales por quiebra en el extranjero, deben emplear los mecanismos del Capítulo 15 para obtener la mencionada medida cautelar en el caso y según esté disponible en virtud de dicho capítulo.[5]

Inicio de un caso del Capítulo 15

Las acciones legales interpuestas en virtud del Capítulo 15 pueden iniciarse sólo a petición de una entidad extranjera que actúe por vía de "representante extranjero"[6]. Luego de una notificación y una audiencia, el juzgado de los EE. UU. competente en quiebras puede interponer una orden por la que se reconozca la acción legal extranjera como una "acción legal extranjera principal" o como una "acción legal extranjera no principal". Como se indica a continuación, los amparos ofrecidos a los deudores extranjeros (y, por otro lado, los derechos de un acreedor que busca acceso a los bienes en los EE. UU. del deudor) difieren sustancialmente en función del tipo de acción legal que sea reconocida por el juzgado de los Estados Unidos.
 

  • Una "acción legal extranjera principal" es una acción legal extranjera con resolución pendiente en un país en el que el deudor tenga el centro de sus intereses más importantes.
     
  • Una "acción legal extranjera no principal" es una acción legal cualquiera que no sea una acción legal extranjera principal con resolución pendiente en un país en el que el deudor posea un establecimiento (es decir, un lugar de operaciones en el que se lleven a cabo actividades económicas no transitorias).[7]
     

Al determinar si se debe presentar un petitorio de reconocimiento en virtud del Artículo 1515 del Capítulo 15, el representante extranjero debe tener en cuenta factores de relevancia tales como (i) la posibilidad de que permitir que los litigios existentes en los EE. UU. continúen hasta su finalización pudiera ser un método más eficiente que comenzar una acción legal en virtud del Capítulo 15 a costa de la masa patrimonial y (ii) la posibilidad de que el juzgado de los EE. UU. competente en quiebras reconozca la acción legal extranjera como una acción legal principal o no principal.[8] El representante extranjero también debe tener en cuenta la posibilidad de una medida cautelar temporal durante el período desde que se presenta el petitorio para su reconocimiento hasta que el juzgado ofrece su dictamen, disponible una vez presentada la evidencia de que dicha medida cautelar se necesita con urgencia para proteger los bienes del deudor o los derechos de los acreedores, y de que no interfiere con la administración de la acción legal extranjera principal.[9] Dicha medida cautelar puede incluir la suspensión de la ejecución de los bienes del deudor, con lo cual se asigna la administración o la realización de la totalidad o de parte de los bienes del deudor situados en los Estados Unidos al representante extranjero o a otra persona autorizada por el juzgado para proteger y preservar los bienes perecederos, susceptibles a devaluación o que de alguna otra forma se encuentren en peligro; se suspenden los derechos de terceros para transferir, gravar o disponer de la propiedad del deudor o bien para otorgar medidas cautelares adicionales que sean disponibles a un fideicomisario (distintas a la facultad para eximir propiedad, evitar y recuperar preferencias o transferencias fraudulentas, o bien evitar determinados gravámenes).[10] Idealmente, en la medida en que corresponda, el deudor debe buscar obtener la medida cautelar en forma simultánea con la presentación del petitorio de reconocimiento.

Acciones legales extranjeras principales y acciones legales extranjeras no principales

Una vez "reconocida" la acción legal extranjera por parte de los juzgados de los Estados Unidos competentes en quiebras, el representante extranjero es facultado para "solicitar directamente ante un juzgado de los Estados Unidos la medida cautelar correspondiente en dicho juzgado", que, en consecuencia, se ve obligado a "respetar el principio de cortesía y cooperación en beneficio del representante extranjero" del mismo modo que sucedería con un representante de los EE. UU. en una acción local de quiebra.[11] Sin embargo, los amparos otorgados al deudor y los derechos del acreedor que busca obtener acceso a los bienes en los EE. UU. del deudor diferirán en función del reconocimiento por parte del juzgado de la acción legal extranjera como acción legal principal o no principal. Dicha distinción se centra en si la acción legal extranjera tiene una resolución pendiente en un país en el que el deudor tenga el centro de sus intereses más importantes (center of its main interest, "COMI"). El Artículo 1516(c) del Capítulo 15 establece que "en caso de ausencia de evidencia que indique lo contrario, el domicilio laboral registrado del deudor… se presumirá que es el centro de los intereses más importantes de éste".[12] Sin embargo, el juzgado tendrá en cuenta otros factores comprobables y objetivos que pueden ser relevantes para refutar tal supuesto, incluida la "ubicación del centro de operaciones del deudor; la ubicación de quienes efectivamente tienen control sobre el deudor, que en ese caso podría ser el centro de operaciones de la empresa controladora; la ubicación de los bienes más importantes del deudor; la ubicación de la mayor parte del total de acreedores del deudor o la ubicación en la que la mayoría de los acreedores se vería afectada por la interposición de la quiebra; y la jurisdicción, cuyas leyes regirán la mayoría de las acciones legales".[13] Sin embargo, los profesionistas deben observar que en caso de ausencia de objeciones específicas al COMI, los juzgados pueden tener en cuenta los hechos según se indican en el expediente y no limitarse simplemente a aprobar sin mayor evidencia una acción legal extranjera principal basada en el COMI solicitada en su escrito.[14]

Reconocimiento como acción legal extranjera principal

Una vez que el juzgado reconoce una acción legal extranjera principal, rigen los siguientes amparos (además de toda medida cautelar discrecional que pudiera solicitar el deudor sujeto a una acción legal "no principal" según se analiza posteriormente en este artículo):[15]
 

  1. Las disposiciones del Artículo 361 son aplicables al deudor y a la propiedad que éste tenga en los Estados Unidos de modo que la garantía de un acreedor asegurado reciba un amparo adecuado.
     
  2. La suspensión automática en virtud del Artículo 362 cobra vigencia y prohíbe todo tipo de acciones respecto de las demandas previas contra el deudor y la propiedad de éste en los Estados Unidos.
     
  3. Las disposiciones de los artículos 363 (Uso, venta o arrendamiento de propiedad), 549 (Operaciones posteriores al petitorio) y 552 (Efecto posterior al petitorio respecto de la garantía) del Código son aplicables a la transferencia de un derecho del deudor a la propiedad que se encuentre dentro de los Estados Unidos en la misma medida en que lo harían dichos artículos para los bienes patrimoniales.
     
  4. El representante extranjero puede administrar la empresa del deudor y puede ejercer los derechos y las facultades de un fideicomisario en virtud de los artículos 363 y 552 del Código.

Comparado con los efectos del reconocimiento como una acción legal "no principal" (analizados a continuación), el reconocimiento como una acción principal extranjera otorga al deudor una mayor cantidad de derechos y amparos con respecto a los bienes que posea en los Estados Unidos. De igual forma, la determinación del COMI desempeña un papel fundamental en la obtención de tales derechos y amparos.

Reconocimiento como acción legal extranjera no principal

Una vez que el juzgado reconoce la acción legal extranjera como no principal, el amparo otorgado por éste es totalmente discrecional y se encuentra sujeto a la presentación de evidencia que indique que dicho amparo "es necesario para cumplir con el objetivo del (Capítulo 15 [según se indica anteriormente]) y para proteger los bienes del deudor o los derechos de los acreedores".[16] El mencionado amparo discrecional puede incluir la suspensión de medidas correspondientes a demandas previas contra el deudor o la propiedad que éste tenga en los Estados Unidos y también estipula el testimonio de testigos, la obtención de evidencia y la presentación de información relativa a los bienes, negocios, derechos, obligaciones o responsabilidades del deudor.

Conclusión

El Capítulo 15 se implementó para proteger e incrementar al máximo el valor de los bienes de los deudores y "brindar una mayor certeza jurídica para el comercio y las inversiones, así como para proporcionar un marco legal equitativo y eficiente para la administración de las insolvencias transnacionales, lo cual protege los derechos de los acreedores y demás partes interesadas, incluyendo al deudor". Si bien el Capítulo 15 no constituye una solución total, dada la permanente tendencia hacia la globalización y el mayor acceso a los juzgados de los EE. UU. que tendrán representantes extranjeros en virtud del Capítulo 15, resultará esencial contar con una sólida comprensión de las ventajas y las desventajas del Capítulo 15 al tratar con casos de insolvencia transnacional en los años venideros.

Sr. Matus es abogado asociado principal de la oficina de Sheppard Mullin Richter & Hampton, LLP con sede en Nueva York. Es miembro del Grupo Corporativo y Bursátil y a menudo, ofrece asesoramiento a clientes sobre reestructuraciones transnacionales, financieras y asuntos relacionados con bienes desvalorizados y derechos de los acreedores. Podrá contactarlo a través de: gmatus@sheppardmullin.com.


[1] Consulte: APEC afirma que aun existen riesgos significativos para el panorama internacional (APEC Says Significant Risks Remain to Global Outlook), 22 de julio de 2009 (disponible en http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601082&sid=asTozg40Qghg#); La depresión económica mundial desafía a las políticas (Global Economic Slump Challenges Policies), Actualización del panorama económico mundial; Fondo Monetario Internacional (28 de enero de 2009) (disponible en http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2009/update/01/pdf/0109.pdf).

[2] 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) §§1501 y subsiguientes.

[3] Consulte 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) §1501; Andrus v. Digital Fairway Corporation, 2009 WL 1849981 (N.D.Tex.) ("El Capítulo 15 indica un procedimiento claro y uniforme por el cual una entidad extranjera encargada de la administración de una quiebra dentro de su jurisdicción puede solicitar la asistencia de los juzgados de los Estados Unidos para obtener un resultado eficiente").

[4] 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) §1501.

[5] Consulte Andrus en el *3; U.S. v. J.A. Jones Const. Group, LLC, 33 B.R. 637 (E.D.N.Y 2005).

[6] 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) §1509. Un "representante extranjero" es "una persona o una entidad, incluidas personas o entidades designadas en forma transitoria, que cuenta con la autorización para actuar en acciones legales extranjeras con el fin de administrar la reorganización o la liquidación de los bienes del deudor o sus asuntos, o bien para desempeñarse como representante en dicha acción legal extranjera". 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) §104(24).

[7] 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) §§1502.

[8] También se debe tener en cuenta que es posible que el juzgado competente en quiebras no reconozca la acción legal extranjera como una acción legal principal ni no principal si el reconocimiento es "manifiestamente contrario a la política pública de los Estados Unidos", 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) §1506, o bien viole los tratados y los acuerdos internacionales a los que suscriban los Estados Unidos. 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) § 1503.

[9] 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) § 1519.

[10] Ídem

[11] Consulte: 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) § 1509(b); Andrus en el *2.

[12] Los antecedentes legislativos del Artículo 1516(c) indican además que "el supuesto de que el lugar del domicilio laboral registrado es también el centro de los intereses más importantes del deudor se incluye para acelerar y facilitar la constatación en los casos donde no existen controversias graves". Consulte la Res. de la Cam. Rep. N.º 31, Congreso 109.º, 1.ª sesión 1516 (2005), Cód. EE. UU. Cong. & Admin.News 2005, págs. 88, 175.

[13] En el caso de SPhinX, Ltd., 351 B.R. 103, 117 (S.D.N.Y. 2006).

[14] Consulte: el caso Bear Stearns High-Grade Structured Credit Strategies Master Fund, 374 B.R. 122 (S.D.N.Y. 2007), ratificado en 389 B.R. 325 (S.D.N.Y 2008).

[15] 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) 1520.

[16] 11 Código de los EE. UU. (U.S.C.) § 1521.