Una Actualización en el Programa de la Frontera 2012 de U.S.-México

Las oficinas regionales de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (USEPA por su sigla en inglés) tienen la tarea de implementar la política ambiental de dicho país mediante operaciones y aplicación de leyes y reglamentaciones. La misión de la USEPA es clara: proteger la salud humana y el medio ambiente.Se trata de un desafío tremendo que implica muchos obstáculos, tal como la falta de recursos para llevar a cabo todas las tareas en cuestión. Estos desafíos son especialmente arduos a lo largo de la frontera entre EE. UU. y México. El clima árido del desierto del sudoeste agrava los problemas del agua potable y de las aguas residuales. Las aguas negras que fluyen hacia los Estados Unidos es un tema especialmente problemático durante las épocas de lluvia. Muchos de los vehículos más viejos, generalmente los que no cumplen con las normas de control de emisiones de California, se venden a México, y ello agrava los problemas de calidad del aire a lo largo de la frontera. Personas sin escrúpulos arrojan desechos peligrosos en forma ilegal a lo largo de la frontera, y generalmente no hay programas o los existentes son insuficientes para tratar adecuadamente los desechos que se acumulan en la región fronteriza. Estos problemas se ven agravados por las miles de personas que ingresan a EE. UU. por la región fronteriza y dejan atrás toneladas de desechos sólidos tales como bicicletas, ropa y botellas de agua.
 

Si bien en la región fronteriza viven casi 12 millones de personas, la contaminación no conoce fronteras. Desafortunadamente, los residentes de la frontera sufren desmesuradamente muchos problemas de salud ambiental, tales como enfermedades transmitidas por el agua y problemas respiratorios[1]. Estos problemas no son nuevos, y en septiembre de 2002 se anunció el Programa Frontera 2012 entre México y EE. UU. para concentrarse en la limpieza del aire, proporcionar agua potable segura, reducir el riesgo de exposición a los desechos peligrosos y garantizar la respuesta a emergencias a lo largo de esta frontera[2]. El Convenio de 1983 sobre Cooperación para la Protección y Mejoramiento del Medio Ambiente en la Zona Fronteriza (Convenio de La Paz) firmado en La Paz, Baja California Sur, México, constituye el fundamento jurídico para el Programa Frontera 2012. El Programa tiene seis objetivos:
 

  1. Reducir la contaminación del agua.
     
  2. Reducir la contaminación del aire.
     
  3. Reducir la contaminación del suelo.
     
  4. Mejorar la salud ambiental.
     
  5. Preparación y respuesta en casos de emergencia.
     
  6. Protección del medio ambiente.
     

El Programa constituye una verdadera colaboración entre Estados Unidos y México, y cuenta muchas partes interesadas que participan en todas las facetas.  Entre las partes interesadas se incluyen las comunidades locales, el sector privado, organizaciones no gubernamentales, representantes de los estados fronterizos de EE. UU. y México, representantes tribales, representantes federales, el Banco de Desarrollo de América del Norte y la Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza. 

Las partes interesadas trabajan en conjunto a través de cuatro grupos de trabajo regionales (California-Baja California, Arizona-Sonora, Nuevo México-Texas-Chihuahua y Texas-Coahuila-Nuevo Leon-Tamaulipas) y cada región se enfoca en sus asuntos clave. Además, también hay grupos de trabajo en toda la frontera que se centran en la salud ambiental, el cumplimiento y la aplicación y la preparación y respuesta para casos de emergencia[3].

Unas de las prioridades clave del Programa son aumentar el acceso al agua potable segura y el tratamiento de las aguas residuales.  Cada dos años, la USEPA coordina las licitaciones de propuestas para el diseño y la construcción de sistemas de agua potable y tratamiento de aguas residuales. Hasta ahora, la EPA ha aprobado $544 millones de dólares del Fondo de Infraestructura Ambiental Fronteriza (BEIF por su sigla en inglés) para que se destinen a un costo total de construcción de $1.6 mil millones. Cabe mencionar que por cada dólar que la EPA otorga se aprovechan aproximadamente dos dólares de otras fuentes, y de los 12 millones de residentes fronterizos, más de 7 millones se beneficiarán con todos los proyectos una vez finalizados (casi 4 millones ya se benefician con los proyectos ya finalizados).

La demanda que tiene el BEIF supera ampliamente los fondos disponibles. Desafortunadamente, debido a la forma en que se financiaron los proyectos (financiación de los proyectos completos),se llegó a especular que la financiación no siempre se utilizaba de la forma más eficaz. Generalmente, la financiación de EE. UU. se centraba en la asignación total del proyecto y ello hizo que cientos de millones de dólares se acumularan en el BEIF. Los asignadores de fondos observaron muchos fondos no utilizados y supusieron que como los fondos no se utilizaban en forma oportuna, se podía reducir la asignación anual. Ello generó una revisión de la forma de asignación de los fondos. Anteriormente, el método que utilizaba EE. UU. a fin de obtener financiación para sus proyectos consistía en financiarlos íntegramente. Ahora, los proyectos se pueden financiar para la fase de diseño o de construcción y no necesariamente ambas al mismo tiempo. Asimismo, los avances clave y los plazos se controlan y reportan en forma más minuciosa. Los proyectos fuera de programa corren el riesgo de perder la financiación. 

Existen esperanzas de que la asignación del BEIF aumente en el futuro cuando se incrementen los índices de gastos y disminuyan los fondos no utilizados. Tal como sucede con todo cambio programático, existen inquietudes que deben mencionarse.  La financiación bifurcada puede llevar a que los proyectos sólo sean financiados en forma parcial. Se prevé que cuando finalice una fase del proyecto (diseño), habrá fondos disponibles para la fase siguiente (construcción).  Sin embargo, existe el temor de que la financiación no esté disponible y el proyecto podría resultar potencialmente más costoso cuando los fondos estén disponibles. Según la demora de la financiación, es posible que los proyectos deban rediseñarse y en ese caso costarían aún más. Sólo el tiempo dirá cómo acabará esto.

En años recientes, se ha logrado mucho en cuanto a la reducción de la contaminación del suelo. Se han eliminado millones de llantas reciclándolas o utilizándolas como combustible.  Se está elaborando un programa para el control de llantas con objeto de tratar este problema insidioso que no sólo es un peligro para el medio ambiente, sino también un peligro para la salud. Se están elaborando programas de reciclaje para lidiar con los desechos electrónicos y las actividades de recolección de desechos electrónicos han sido muy exitosas y han superado las expectativas. Se han recolectado los pesticidas viejos e indeseables que podían afectar en forma adversa la salud humana y el medio ambiente, y se ha cubierto una planta abandonada para la recuperación de plomo, Metales y Derivados.

También se ha realizado una inversión significativa para mejorar las capacidades de respuesta en casos de emergencia y la coordinación en el área fronteriza. Ello se ha logrado mediante la elaboración del Memorando de Entendimiento (MOU por su sigla en inglés) en las ciudades fronterizas hermanas.  La capacitación y los simulacros en campo que incluyen coordinación y comunicación ya han generado una mejor preparación de respuesta.

En el ámbito político, se le ha prestado mucha atención a la Frontera entre EE. UU. y México durante el último año.  Los gobernadores fronterizos se reúnen anualmente, y la última reunión fue organizada por el Gobernador Schwarzenegger en Hollywood, California, el pasado mes de agosto. En esa reunión se abordaron principalmente los beneficios de crear economías ecológicas en toda la región fronteriza. El Presidente Obama, en su reciente viaje a México, anunció el Marco Bilateral sobre Energía Limpia y Cambio Climático. Según indicó la Casa Blanca[4] energía renovable, eficiencia energética, adaptación, mecanismos de mercado, silvicultura y utilización de la tierra, empleos verdes, desarrollo de tecnología energética de baja emisión de carbono y expansión de capacidad. El marco también aumentará la cooperación en la región fronteriza al promover esfuerzos para reducir las emisiones de gas de efecto invernadero, adaptarse a los impactos locales del cambio climático en la región, además de mejorar la confiabilidad y la transmisión de redes eléctricas transfronterizas y facilitar que los estados fronterizos vecinos colaboren para intensificar el comercio energético.” También se informó lo siguiente: “Mediante nuestra colaboración en el Programa Frontera 2012, trabajaremos con nuestros respectivos estados fronterizos a fin de crear oportunidades para el intercambio de información y el trabajo conjunto en energía renovable, como la eólica y solar, lo que podría incluir estudios de factibilidad técnica y económica de proyectos, y desarrollo de proyectos y de capacidad en la región fronteriza. Otras labores con respecto a la frontera podrían incluir un grupo de trabajo bilateral de planificación de puntos de cruce fronterizo a fin de desarrollar estrategias para reducir la emisión de los motores de los vehículos en espera, entre otros proyectos que se puedan considerar apropiados.” , “El Marco Bilateral se centrará en lo siguiente:

Dado el alto nivel de apoyo político, sería interesante ver lo que realmente surge a lo largo de la frontera en los meses y años venideros. El Presidente ya ha rechazado la reconsideración del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y ello indudablemente generará protestas por parte de México ya que Estados Unidos no permite que los camioneros mexicanos tengan libre acceso a todo el país. Asimismo, el Presidente les ha solicitado a las Agencias Ejecutivas que reduzcan sus presupuestos en $100 millones[5] Si bien no se trata de un monto significativo en términos del presupuesto federal total, podría resultar devastador para un programa o un grupo de personas que dependen del sector donde se realicen los recortes.  La construcción en curso del muro en la frontera continúa siendo una fuente de tensión y el estado actual de la economía, las guerras por drogas y la amenaza a la salud pública relacionada con el virus H1N1 también afectan los planes y los programas de la frontera.

Con este telón de fondo, sería fácil suponer que no se logrará mucho en los meses y años venideros. Sin embargo, esta suposición pasa por alto un aspecto muy importante relacionado con el trabajo a lo largo de la frontera. Las personas involucradas, ya sean representantes de las agencias federales o las comunidades locales, son muy trabajadoras y están dedicadas a mejorar las condiciones a lo largo de la frontera. Lo encararán de forma tal de aprovechar los recursos entre el sector público y privado. Los logros se darán a conocer en la forma más amplia y con el mayor eco posible a fin de mantener la conciencia y la presión para conservar el flujo de recursos. Asimismo, se pondrá un mayor énfasis sobre la aplicación de leyes, el cumplimiento de normas, la disuasión y los proyectos ambientales complementarios que brinden beneficios adicionales para las comunidades afectadas. Consideramos que se prestará atención en forma continua a los asuntos fronterizos y que se logrará el éxito continuo respecto de la resolución de los problemas ambientales y de salud más básicos de la región fronteriza, incluido un mejor acceso al agua potable segura y mejoras al tratamiento de las aguas residuales.

Wayne Nastri es Vice Presidente Senior en Dutko Worldwide, dando orientación estratégica a compañías en el área de energía y medio ambiente. Antes de incorporarse a Dutko Worldwide, el Sr. Nastri fue durante ocho años el Administrador de la Región 9 para la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos, la cual tiene jurisdicción sobre California, Arizona, Nevada, Hawaii y las Islas del Pacífico. Se le puede contactar en la siguiente dirección de correo electrónico: wayne.nastri@dutkoworldwide.com. Howard Berman es Vice Presidente Senior en Dutko Worldwide y da asistencia a clientes con problemas regulatorios ambientales en el sector federal, estatal y local, y también aboga a favor de sus clientes frente al Congreso de los Estados Unidos. Howard se especializa en materia legislativa y de regulación relacionada con cambios climáticos a nivel estatal y federal. Se le puede contactar en la siguiente dirección de correo electrónico:howard.berman@dutkoworldwide.com.


[1] http://www.epa.gov/usmexicoborder/framework/index.html

[2] http://www.epa.gov/usmexicoborder/index.html

[3] http://www.epa.gov/usmexicoborder/framework/background.html

[4] http://www.whitehouse.gov/the_press_office/US-Mexico-Announce-Bilateral-Framework-on-Clean-Energy-and-Climate-Change/

[5] http://www.whitehouse.gov/the_press_office/Remarks-by-the-President-after-Cabinet-meeting-4/20/09/

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