Aviso para empresas latinoamericanas: explicación de la Ley de Responsabilidad de Productos y Retiro de Productos Defectuosos en los Estados Unidos

Introducción

Las empresas latinoamericanas tienen un relativo libre acceso a los mercados estadounidenses y cada año, venden miles de millones de dólares en mercadería a los consumidores de ese país. A pesar de que gozan del fruto de este comercio, estas empresas deben ser conscientes de los peligros que se pueden producir si la mercadería que venden a los consumidores en los Estados Unidos es defectuosa o causa daños. Los Estados Unidos proporcionan a sus consumidores protección legal específica contra los productos nocivos. Las empresas latinoamericanas deben conocer estas leyes si desean estar protegidas y, al mismo tiempo, continuar teniendo relaciones beneficiosas con los compradores estadounidenses.
 

Los consumidores estadounidenses generalmente se encuentran protegidos de dos maneras: la persona lesionada por un producto defectuoso tiene derecho a entablar una demanda por daños, en una corte de los Estados Unidos, contra cualquier empresa que haya fabricado, distribuido o comercializado tal producto; el gobierno de los Estados Unidos tiene derecho a ordenar a cualquier empresa a emitir un retiro de los productos defectuosos que sean potencialmente nocivos. Conocer las leyes que brindan estas protecciones es la mejor defensa para evitar acciones legales por parte del gobierno o los consumidores estadounidenses.

Ley de Responsabilidad de Productos

Cada estado de los Estados Unidos tiene leyes que permiten a los consumidores lesionados por productos defectuosos entablar una demanda y recuperar daños para compensarlos por tales lesiones. Estas leyes se denominan “leyes de responsabilidad de productos.” La ley de responsabilidad de los Estados Unidos es amplia y su objetivo es brindar compensación a los consumidores de todo tipo de productos (juguetes, herramientas, sustancias químicas, muebles, vehículos, etc.) si éstos pueden demostrar que sufrieron lesiones al utilizar dicho producto, ya sea por una falla en el diseño, la mala fabricación o la negligencia de la empresa al no advertir sobre los peligros del producto. En general, las leyes establecen que un fabricante, distribuidor o minorista es responsable de los defectos en la fabricación o el diseño de un producto que causen daños cuando se utilice de manera razonable y previsible. Por ejemplo, si un hombre está en una escalera colgando luces y se lesiona al caerse porque se aflojó un escalón que estaba mal montado, puede entablar una demanda porque la escalera tenía una falla de fabricación. Por otro lado, si el hombre se resbaló y cayó porque la escalera tenía los escalones muy apartados entre sí, puede demandar por defectos en el diseño. Existen defensas comunes que una empresa puede alegar en una demanda de productos. En este caso, si el hombre utilizó la escalera de una manera para la cual no estaba diseñada, por ejemplo, colocándola sobre una silla, la empresa puede alegar el uso incorrecto del producto. Otra defensa es la modificación del producto, en la cual la parte demandada negará la responsabilidad porque se cambió el producto en algún punto del flujo de comercio (por ejemplo, si el hombre agregó tres escalones en la escalera). Estos casos son muy específicos y es necesario que reúna la evidencia una persona familiarizada con las leyes.

Una empresa también puede ser responsable de no advertir al consumidor sobre los riesgos de utilizar un producto. El fabricante o proveedor de un producto debe proporcionar advertencias sobre la peligrosidad del producto o de su uso que conozca o debería conocer y que el usuario del producto no descubriría normalmente. La suficiencia de una advertencia depende de varios factores, entre ellos: las expectativas normales de un consumidor con respecto al funcionamiento de un producto; la forma y magnitud del peligro; la probabilidad de lesiones y la viabilidad y los efectos beneficiosos de incluir una advertencia. (Por ejemplo, las advertencias en las escaleras generalmente advierten no subirse al último escalón superior ya que es inestable.)

¿Quién puede iniciar una demanda por responsabilidad de productos? La demanda puede ser realizada por cualquier usuario que haya resultado lesionado y también cualquier persona que haya resultado lesionada por estar en las cercanías. Así, en nuestro ejemplo de la escalera, si al caer ésta una persona que se encontraba cerca resulta lastimada, puede entablar una demanda.

¿A quién se puede demandar? Se puede demandar a cualquier integrante de la cadena de producción y distribución, incluso a minoristas: la responsabilidad no es exclusiva de los fabricantes.

Las subsidiarias de las empresas extranjeras en los Estados Unidos pueden ser demandadas por los agravios que puedan haber cometido. Una pregunta común para una empresa fuera de los Estados Unidos que fabrica o vende mercadería que ingresa al mercado estadounidense es si una corte estadounidense tiene la jurisdicción para recibir una demanda contra esa empresa extranjera. Aunque las empresas latinoamericanas que envían productos al mercado estadounidense deben estar preparadas para que se las demande en los Estados Unidos, la Constitución estadounidense ofrece protección para las compañías extranjeras bajo la cláusula de “debido proceso”. Según la Constitución, para alegar jurisdicción sobre una parte demandada extranjera, esta última debe haber establecido deliberadamente los “contactos mínimos” suficientes con el foro para que se pueda ejercer la jurisdicción de manera razonable. Los factores para la jurisdicción sobre una empresa extranjera en los Estados Unidos incluyen los siguientes y exigen un análisis de los hechos:

(1) La empresa debe tener “contactos mínimos” suficientes con el estado que tiene la jurisdicción. Existirá jurisdicción si una corporación entrega sus productos en el flujo de comercio con la expectativa de que los consumidores de ese estado los adquirirán.

(2) El ejercicio de la jurisdicción no debe ofender las “nociones tradicionales de juego limpio y justicia sustancial”. Deben evaluarse varias consideraciones, entre ellas:

(a) La carga de la parte demandada para defenderse;

(b) Los intereses del foro; y

(c) Los intereses de la parte demandante en el beneficio que se obtendrá.


Las empresas latinoamericanas deben ser conscientes de que las partes demandantes lesionadas también pueden intentar demandar a la empresa matriz extranjera, junto con cualquier subsidiaria, si la empresa matriz extranjera tiene los medios para pagar las demandas más sustanciales. Las partes demandantes alegarán que la empresa matriz extranjera y la subsidiaria estadounidense están tan vinculadas que son, en efecto, la misma empresa y que la empresa matriz debe responder ante la corte de los Estados Unidos. Se denomina doctrina “alter ego”. Es difícil invocar la doctrina alter ego para demandar a empresas matrices extranjeras, aún si existe evidencia de unidad corporativa. Sin embargo, al hacer negocios mediante subsidiarias estadounidenses, las corporaciones extranjeras deben ser cuidadosas de mantener al menos cierto nivel de independencia de la subsidiaria estadounidense.

Si un consumidor gana una demanda contra una empresa latinoamericana, ¿qué tipo de daños se pueden reconocer? Los daños principales disponibles para el consumidor son los daños por indemnización. El objetivo principal de los daños por indemnización es colocar a la persona dañada en la misma posición en la que se encontraba antes de la lesión o pérdida. El monto por daños dependerá de la forma de la lesión. Los daños pueden incluir:

(a) Compensación por una lesión física personal: costos médicos, pérdida de ingresos, pérdida de futuras ganancias, daño moral;

(b) Cansancio emocional;

(c) Muerte por negligencia de otro; y

(d) Daño a la propiedad.

Además de los daños por indemnización, la ley considera la compensación punitiva. La compensación punitiva tiene como objetivo castigar y frenar la conducta improcedente. Si una empresa toma medidas intencionales o extremadamente imprudentes, es posible que se otorgue la compensación punitiva.

Además, las empresas deben saber que los consumidores estadounidenses pueden iniciar lo que se conoce como “demanda colectiva”. Una demanda colectiva es aquella que llevan a cabo una o más personas en representación de ellos mismos y de un grupo de personas en una situación similar. Este procedimiento permite que personas con demandas pequeñas inicien acciones colectivas en representación de todas las personas que fueron supuestamente dañadas (un grupo puede incluir a miles de personas). Los daños pueden ser extremadamente altos, debido al número de partes demandantes, y existe el potencial de indemnizaciones por daños triples y el pago de los honorarios de los abogados. Las acciones colectivas pueden evitarse si la corte no descubre que las cuestiones sustanciales legales y reales son las mismas para todos los miembros del grupo.

Retiro de productos

Recientemente se han divulgado informes acerca del retiro de productos chinos de los Estados Unidos, en gran parte porque se encontró plomo en los juguetes. Aunque las empresas latinoamericanas aún no han enfrentado retiros de productos en forma masiva, éstos pueden afectar a empresas de cualquier parte de mundo. En los Estados Unidos, la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo es la agencia federal que supervisa la mayoría de los retiros de productos defectuosos.La comisión tiene jurisdicción en más de 15.000 tipos de productos de consumo utilizados en del hogar o en torno a éste, en los deportes, las instalaciones de entretenimiento y las escuelas.

Las empresas norteamericanas que venden o distribuyen productos en los Estados Unidos tienen la responsabilidad de informar y retirar los productos potencialmente peligrosos. Debido a cuestiones de jurisdicción, la carga principal en un retiro recae, por lo general, en el importador estadounidense (o la subsidiaria estadounidense de la empresa extranjera). El no informar acerca de productos peligrosos puede suponer sanciones y multas masivas.

El hecho de que el importador sea el principal responsable no significa que el fabricante extranjero esté libre de responsabilidades en el caso de un retiro. Obviamente, el fabricante se ve afectado económicamente porque su producto ya no puede venderse en los Estados Unidos. Además, a menudo los importadores recurrirán a los fabricantes extranjeros para obtener indemnización y garantías contractuales con respecto a los productos importados.

Los objetivos de un retiro son: localizar todos los productos que no cumplan con las reglamentaciones lo más rápido posible, retirar estos productos del alcance de los consumidores y comunicar con fidelidad al público acerca del producto y las medidas correctivas (esto puede incluir comunicados de prensa, alertas en Internet, afiches, conferencias de prensa, publicidad y otros métodos para informar a los consumidores). Las empresas deben ponerse en contacto con las tiendas y los distribuidores para que les regresen los productos y pagar el precio minorista por el producto devuelto. Por lo tanto, los retiros pueden ser caros y se deben manejar con cuidado.

Aunque la Comisión es la agencia que participa en la mayoría de los retiros de productos de consumo, los retiros de alimentos, medicinas (para seres humanos y animales), vacunas, instrumentos médicos y cosméticos son manejadas por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA). Los retiros de la FDA pueden ser particularmente onerosos y estrictos cuando se trata de alimentos o medicinas.

Las empresas que enfrentan un retiro pueden no sólo tener que lidiar con una de estas agencias federales, sino que también es posible que deban enfrentar una demanda del consumidor.

Conclusión

Es importante tomar conciencia de la responsabilidad de productos y su retiro en los Estados Unidos cuando una empresa elige hacer negocios en ese país. No conocer la ley no constituye una defensa si existe una demanda individual o medidas gubernamentales. Aunque la ley parece estricta, conocerla permite que una empresa evite juicios por daños y también permite que una empresa se defienda de la mejor manera si enfrenta un juicio.

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